Esperar es odioso, exasperante, revienta mis tripas y decepciona la mayor de las veces.
Mis parótidas no lo saben, y yo no sabía lo que eran éstas hasta que se me hincharon. Así, que aquí estoy, esperando a no sé qué: a no ser infecciosa, a que se deshinchen, una visita, una llamada, que empiece una película que merezca la pena...Joder! como odio esperar y no me refiero al autobús. Para ser un único verbo tiene demasiados matices y asociado a muy malos recuerdos. Ya no sólo he ensuciado de horribles imágenes un montón de sitios sino que ahora también los jodidos verbos.
En realidad, sólo tengo que esperar y puede que mañana sea mejor